Las plantas comienzan a producir cogollos grandes, resinosos, aproximadamente a las cuatro semanas de la germinación. La fase de floración se prolonga entre los 45 y 55 días. Contemplar sus cogollos grandes y macizos es emocionante. Para ser una variedad autofloreciente, presenta una proporción alta de cogollos con respecto a las hojas, ideal para podas y entrenamientos.
El efecto de la Skunk #1 Autofloreciente es sorprendentemente cercano al de la original. La combinación de un subidón cerebral con un colocón físico típico de una buena híbrida con alto nivel de THC. Tras unas pocas caladas, los usuarios sienten una oleada de euforia energizante que se alza desde el interior, la cual, tras un tiempo, se disipa dando paso a una sensación de relajación. Les inunda un aturdimiento placentero, una calma profunda, similar a una sesión prolongada en una sauna.
El sabor puro de la Ruderalis, que está presente en todas las variedades de marihuana Autofloreciente, no se percibe durante el uso. No presenta un sabor áspero, sino que es un dulce terroso de cierta intensidad, típico de las skunk.
$45.000,00
Precio final: $36.000,00
3 cuotas sin interés de $15.000,00
Las plantas comienzan a producir cogollos grandes, resinosos, aproximadamente a las cuatro semanas de la germinación. La fase de floración se prolonga entre los 45 y 55 días. Contemplar sus cogollos grandes y macizos es emocionante. Para ser una variedad autofloreciente, presenta una proporción alta de cogollos con respecto a las hojas, ideal para podas y entrenamientos.
El efecto de la Skunk #1 Autofloreciente es sorprendentemente cercano al de la original. La combinación de un subidón cerebral con un colocón físico típico de una buena híbrida con alto nivel de THC. Tras unas pocas caladas, los usuarios sienten una oleada de euforia energizante que se alza desde el interior, la cual, tras un tiempo, se disipa dando paso a una sensación de relajación. Les inunda un aturdimiento placentero, una calma profunda, similar a una sesión prolongada en una sauna.
El sabor puro de la Ruderalis, que está presente en todas las variedades de marihuana Autofloreciente, no se percibe durante el uso. No presenta un sabor áspero, sino que es un dulce terroso de cierta intensidad, típico de las skunk.